¿Siempre nos pasa lo mismo verdad? Llegamos con tanto hambre a la hora
de la comida, que nunca nos damos cuenta de lo calientes que están las
cosas. Y al final, vienen los lloros y los lamentos. Y claro, el paladar
y los labios con quemaduras de tercer grado. Pues hete aquí la solución
para los ansiosos que no pueden esperar a que se enfríe la comida,
y tampoco quieren soplar para enfriarla ellos mismos. Los japoneses que
siempre están en todo han inventado un fantástico cubierto – ventilador
para enfriar la comida. Y ya nunca te quemarás la boca

No hay comentarios:
Publicar un comentario